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Transportín sobre el asiento, sujeto con el cinturón de seguridad
Según las especificaciones del fabricante, el transportín para perros o gatos pequeños está instalado sobre el asiento trasero, utilizando el cinturón de seguridad del vehículo. Debido a la débil sujeción y la inestabilidad del transportín, éste resulta muy insatisfactorio en el ensayo.
Después del impacto, el maniquí de gato es lanzado hacia delante desencajando la portezuela de sus goznes, antes de golpear casi a toda velocidad contra la parte posterior del respaldo delantero. Los puntos de sujeción del cinturón del transportín quedan muy dañados y la parte superior del transportín se rompe.
Bajo una carga un tanto superior, el sistema colapsaría por completo y no se retendría en absoluto el transportín. Mientras que es probable que la mascota sufra lesiones muy graves, es posible que los pasajeros delanteros tengan que soportar cargas adicionales.
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